domingo, 30 de noviembre de 2014

¿Cómo dejar de comerse las uñas? ......

  ¿Cómo dejar de comerse las uñas?

La costumbre de comerse las uñas recibe el nombre de Onicofagia, que además es un problema que afecta a un gran número de personas sin importar el sexo o la edad. Las personas que tienen la costumbre de morderse las uñas generalmente son muy nerviosas y se estresan con gran facilidad. Esta es una condición que requiere de tratamiento psicológico, ya que esta costumbre se puede convertir en un verdadero y grave problema de salud, puesto que no es fácil de abandonar, provoca una apariencia anti-estética y afecciones a quien la padece.

Para tratar de abandonar esta desagradable costumbre, se deben buscar las causas que la provocan y hacer todo lo posible por encontrar una solución. Entre las posibles causas se pueden presentar el estrés, la ansiedad, el miedo y la irritabilidad; pues bajo estas condiciones las personas tratan de encontrar alivio por medio de esta manía.

¿Qué pasos se deben seguir para tratar de dejar este molesto hábito?

Lo primero que se debe hacer es reconocer todos aquellos deseos y movimientos previos al momento de comenzar a morder las uñas, como pueden ser: tocar, rascar los bordes o las cutículas de las uñas. Recuerda que es primordial aprender a reconocer estos movimientos. Asimismo, se debe tener plena conciencia para poder identificar todas y cada una de las situaciones que desencadenan el deseo incontrolable de morder las uñas.



Situaciones comunes

Estos son algunos de los momentos más apropiados para quienes tienen la costumbre de comerse las uñas, aunque pueden ser muchos más:
  • Durante o al finalizar una discusión
  • Mientras se lee
  • Cuando se está presentando un examen
  • Al mirar la tele
Es de igual importancia recordar en qué momento has dejado o evitado comerte las uñas, ya sea al estar en un lugar público, cuando estás reunido con amigos, cuando practicas un deporte, cuando masticas algo, entre otras más.
Para dejar este hábito definitivamente y sin pasar mayores inconvenientes, es importante hacer una constante critica de la apariencia de las uñas y los dedos, como por ejemplo: “¡Qué uñas mas feas!”,  “Mis dedos se ven horribles”, “Me da pena dejar que me miren mis manos”, entre otras más.
Al dar testimonio de las situaciones vividas por causa de la costumbre de comerse las uñas, muchas personas que tienen este problema han tomado conciencia y han dejado por voluntad propia este mal hábito.



Hay que tener en cuenta que, al tomar consciencia de que tenemos un problema serio, nos vamos a preocupar más por tratar de remediarlo lo antes posible, de tal manera obtendremos la suficiente fuerza de voluntad para dejar a un lado esta fea costumbre y recuperaremos la belleza de nuestras manos. Será muy gratificante escuchar de labios de nuestras amistades y familiares más cercanos algunas palabras como: “¡Que hermosas tienes las uñas!”, “Hacia mucho tiempo que no te veíamos las manos tan bonitas y bien cuidadas”, entre muchos comentarios más…Sin duda alguna, esta será la mayor recompensa que podemos recibir, después de hacer un esfuerzo tan grande para poder dejar de morder las uñas por voluntad propia.




Mix julion alvarez mix perronas .....



AQUI LES DEJO ESTE  MIX  DEL GRAN -JULION ALVAREZ`y SU NORTENO BANDA PUROS EXITOS```````` LISTA DE CANSIONES 1````` TERRENAL 2`````MARCHATE``````3````NI LO INTENTES````4``OLVIDAME`````5TU ES RES TODO TODO`````6 MI MAYOR ANELO````7````PARA EL AMOR DE MIS AMORES````8 QUE NO SE ENTEREN````9````AMANTES DE MEDIA NOCHE`````10 TU NO TIENES LA CULPA`````11 NINA Y Masssssssssssssss  . Disfrutenlo .



martes, 21 de octubre de 2014

Combinación de sombra y ojos ......




¿ Es cierto que no se debe combinar la sombra con el color de tus ojos ?


Es muy sencillo , preguntale a un joyero si te mostraría un zafiro sobre un paño azul . El mismo principio se aplica en las sombras . Opta por el contrasté ; de otra forma la sombra le robara el protagonismo a tus ojos . Si los tienes azules o pardos , las sombras marrón , se ven divinas ; Las mas claras lucen bellas en los ojos oscuros y los lilas brillan en los ojos verdes .



¿Para que sirve el Aloe Vera ? .....

¿PARA QUÉ SIRVE EL ALOE VERA?



Sobre ella se han realizado miles de estudios que comprobaron lo qué es capaz de hacer esta planta.

Algunos son capaces de llamar al aloe vera como la ?planta de la inmortalidad?, otros podrían no estar de acuerdo y para que tú te ubiques en uno de los dos lugares, te contamos para qué sirve el aloe vera, al final tú solo tomarás la decisión que más te convenga.




A: Alergias, abscesos, adicciones (a drogas diversas), afta, afonía, agotamiento, asma, ampollas,      amigdalitis, acné, acidez de estómago, anemia, artritis, arteroexclerosis, anorexia.

B: Bronquitis, bursitis.

C: Calambres musculares, calvicie, caspa, cataratas, celulitis, ciática, cirrosis, cólicos, contusiones, cortes, cistitis, carbuncio, cortes al afeitarse, catarros, congestión intestinal, cáncer, cándida, comenzones de todo tipo, congestión nasal.

D: Dermatitis, diabetes, disentería, depresión, dolores de cabeza, dolores de las articulaciones, dolores de muelas, dolores de estómago, dolores musculares.

E: Edemas, erisipela, epidermitis, exantema, enteritis, esterilidad debida a ciclos ovulatorios, esclerosis múltiple, esguinces, erupciones, enfermedades de las encías.

F: Forúnculos, fiebres sin identificar, flautulencias.

G: Gangrena, glaucoma, gota, gripe.

H: Hemorroides, hepatitis, herpes genital, herpes zóster, halitosis, heridas de todo tipo, hipertensión, hongos.

I:      Insuficiencia arterial, insomnio, ictericia, irritación bucal, indigestión, infecciones por levaduras, infecciones de la vejiga y de los riñones.

J: Jaquecas.

K: Keratosis forticularis.

L: Laringitis, lepra, lupus, luxaciones, leucemias.

M: Mal aliento, mastitis (en las vacas), manos ásperas, manchas en la piel, manchas congénitas, meningitis, miopía, mordeduras de serpientes.

O: Obesidad, olores (supresión del mal olor en las úlceras), enfermedades de los ojos.

P: Pie de atleta, piel seca, pezones estirados, parásitos intestinales, picaduras de insecto, pecas seniles, picaduras de víboras y alacranes, psoriasis, picores de todo tipo, problemas de páncreas diversos.

Q: Quemaduras (térmicas por radiación, solares, químicas o por líquidos, quemaduras en frío).

R: Resfriados.
:S Sabañones, seborreas, sida, sinusitis.

T: Tendinitis, tracoma, tuberculosis, torceduras, tos, tortícolis.

U: Uñas encarnadas, úlceras en las piernas, úlcera péptica, úlcera de duodeno, (todo tipo de úlcera), urticaria.

V: Vaginitis, varices, virus de Epstein.

Z: Zoster (herpes).




De: Facilisimo .com 




miércoles, 15 de octubre de 2014

QUE EL PASADO NO TE ATORMENTE ......

QUE EL PASADO NO TE ATORMENTE



¿Por qué dije eso?
¡Qué torpe decisión tomé!
¡No debí aceptar esa invitación!
¡Qué metida de pata di!
“Debí dedicarle más tiempo”.

Frases y afirmaciones como éstas nos atormentan frecuentemente, cuando nos damos cuenta de haber cometido algún error con nuestras acciones o decisiones, y quisiéramos anularlo.  Sin embargo, el pasado es irreversible; es imposible hacerlo volver para llenarlo de enmiendas.
Las decisiones que tomamos o los hechos que ocasionamos, para o en contra de nuestra satisfacción, fueron actos que, en su momento, creímos correctos; les dimos cabida en circunstancias en las que la razón fue sometida por la pasión y ahora afectan nuestra paz interior.
Cuando nuestra mente emocional actúa más que la racional, nos orilla a tomar decisiones precipitadas y equivocadas, colmadas quizá de muchos sentimientos, pero de poca racionalidad.
Sufrimos y nos martirizamos por haber dicho o haber hecho algo que no debimos; se nos va el sueño queriendo enmudecer la palabra que dijimos, o borrar el momento que vivimos. Quisiéramos regresar el rollo para corregir cierta parte de la película de nuestra vida; cambiar a ciertos “actores” y cortar escenas que trastocan nuestra tranquilidad.
Las decisiones que tomamos nos afectan para bien o para mal; en un instante podemos modificar radicalmente los acontecimientos, por efecto de una decisión.
Recuerdo haber oído en una película esta frase: “No son tus habilidades las que definen lo que eres, son tus decisiones”. Nuestra inteligencia y nuestras habilidades influyen en nuestra forma de ser, pero nuestras decisiones nos impactan de diversas formas, positivas y negativas. Una decisión bien tomada nos llena de satisfacción; una mala decisión nos angustia, nos preocupa y nos desalienta, a menos que tengamos muy bien cimbrado el hábito de controlar nuestros sentimientos.
Sea cual fuere el resultado, es mejor tomar decisiones que dejarnos llevar por la corriente. En cuanto a los errores por una mala decisión, muchas veces los hacemos más grandes de lo que son y les damos más importancia de la que tienen.
Permíteme recomendarte una técnica que he aplicado durante los últimos años para que el pasado no te atormente. Sólo debes plantearte una pregunta simple para que el pasado no te agobie o para que te ayude a tener menos consecuencias a futuro. La pregunta es: ¿Qué aprendí? Sí. ¿Qué aprendiste con esa experiencia? ¿Qué te dejó haber dicho o haber hecho lo que no debiste? Pregúntate qué recibiste a cambio del tiempo que no dedicaste a tu familia, a esa persona que tanto vale para ti, o a determinada actividad.
¿Cuál será el aprendizaje, por ejemplo, de quien tuvo una infancia difícil, plagada de violencia física o verbal y/o ese otro tipo de agresividad que tanto daño hace: la indiferencia, terribles extremos de la agresión? Mucho tiene que haber aprendido en carne propia para hacerse una persona de bien, para normar sus actos y para tomar decisiones sabias y oportunas. Es decir, tratar de no cometer los errores que con él cometieron.
¿Qué aprendemos de los errores cometidos? Cuando menos, aprendemos a tratar de no tropezarnos con la misma piedra, a no repetir las mismas fallas, a no caer en los mismos abismos, a no heredar nuestros propios pecados. Es frecuente que un hijo que sufrió golpes de sus padres, tienda a ser un padre golpeador; o, si sus padres lo trataron con indiferencia, se convertirá en un marido y un padre apático.
Cuando trates de encontrar algo que te ayude a superar los errores cometidos, pregúntate: ¿Qué aprendí? Afronta y analiza las consecuencias de esos actos, los problemas que te causaron, la tranquilidad que te robaron, y adopta las medidas para no volver a cometerlos.
La vida es un cúmulo de aprendizajes; recíbelos, aprovéchalos. ¿Aprendiste algo? ¡Ganaste algo!
Tenemos que dejar que las cosas y las circunstancias fluyan. Todo toma siempre su cauce natural y tarde o temprano el aprendizaje de lo vivido siempre tendrá sus frutos.
E. Hubbard dijo: “Un fracasado es un hombre que ha cometido un error y no es capaz de convertirlo en experiencia”.
¡Ánimo!


Por César Lozano



martes, 14 de octubre de 2014